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CINE CLASICO…y más

Toda historia tiene dos versiones, a veces tres, por Derridajacques.

 

El Viento, es una película que comienza con un tono frío, desangelado y poco a poco va recogiendo el calor que el personaje de Frank desarrolla en la narración, que muestra el itinerario que sigue desde un lugar inhóspito de la Patagonia, hasta una desbaratada Buenos Aires con el fin de redimir un pasado pendiente, en la experiencia que vive su nieta Alina entrelazada con la de que vivió su madre. Me recordó al viaje que hace Alvin Straight, en una Historia Verdadera (David Lynch 1999).

El marco es una Argentina en decadencia, que despierta pocas expectativas y pocas ilusiones. Se refleja todo esto en un relato, en el que se reivindica el pasado vivido, la experiencia como alternativa para poder tomar los caminos del presente. Las intersecciones que describe ponen al descubierto a los que llegan para quedarse y a los que sólo pasarán de largo.

La fotografía de Marcelo Camorino muestra un mundo de claroscuros, de tonos apagados, por los que vagan las almas que no encuentran su lugar en la vida.

Un gran acierto de Eduardo Mignogna es que el guion no cierra la historia, a mi entender la deja completamente abierta a la libertad de Alina, la protagonista, limitándose a subrayar, como punto culminante, el encuentro definitivo de los tres personajes centrales Frank, Alina y su madre, pero sin señalar destinos o términos.

El viento

Hay que destacar buenos momentos de Antonella Costa, que logra dar la réplica adecuada a un espléndido Federico Luppi. Éste nos ofrece el eje de lo sucedido, cuándo da lectura a la carta que Frank, su personaje, le deja en la casa a su nieta y en paralelo la relata al comisario de policía, en un recurso narrativo excelente.

Puede que sea una historia agria y triste, es una metáfora de la Argentina de los años del “corralito”, por ello Frank en una secuencia le dice a Alina “No hables mal de tu país”, en una puesta en valor del legado generacional que se completa al final cuando también le recuerda ‘que uno está fundamentalmente para cuidar de la familia’, haciendo una propuesta para los que quizás dejaron de creer en sí mismos.

Por último, destacar los cuentos, que llenos de ternura, el protagonista detalla pormenorizando una metodología para ayudar a nacer a los corderos, producto de la mente de un verdugo -un guillotinador en la Francia de la Revolución-, que termina alejándose de su tarea el día en que una de sus víctimas es una mujer que se presenta al cadalso, desnuda y con su capucha cubriéndole la cabeza. Cuando se quitó la capucha, dice el relato, aquel verdugo lo dejó todo y marchó al campo y se dedicó a atender los alumbramientos de los corderos. Alina comenta: ‘Es que tanto le impresionó ver una mujer desnuda’. y Frank le comenta: ’No, le impresionó mirarla a los ojos`’. Lo importante en las cosas es la autenticidad y ésta no se representa por la desnudez. Este relato tan sensible en la voz de Frank, Federico Luppi encierra el semblante esperanzador de la película inmerso en el entorno de crudeza que ésta propone.

Ficha Técnica

Título Original El Viento

Director Eduardo Mignogna

Año de Producción 2005

País de Producción Argentina

Duración 100 min.

Guión Eduardo Mignogna y Graciella Maglie

Música Juan Ponce de León

Fotografía Marcelo Camorino

Reparto Federico Luppi Frank

Antonella Costa Alina

Pedro Cedrón Miguel

Esteban Meloni Diego

Mariana Briski Gaby

Ricardo Díaz Mourelle Comisario

22 octubre, 2017 - Posted by | 1,PORTADA-

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